

Wells Fargo Mortgage
Volver a casos de éxito
Wells Fargo Mortgage no necesitaba más tráfico. Necesitaba que las personas adecuadas contestaran al teléfono.
La diferencia entre un cliente potencial de hipoteca y un comprador cualificado dispuesto a hablar con un asesor hipotecario es enorme. Uno es solo un nombre y un correo electrónico. El otro es una persona real que ya ha pasado por un proceso que le ha informado, le ha precalificado y le ha conectado directamente con el agente adecuado del centro de llamadas en tiempo real. Eso fue lo que creamos.
Creamos páginas de destino personalizadas en función del grupo demográfico específico al que nos dirigíamos. Un comprador de primera vivienda hispanohablante en Texas necesitaba una experiencia completamente diferente a la de un prestatario de alto riesgo en Ohio o a la de un comprador que deseaba cambiar a una vivienda mejor en California. Cada página se adaptaba a la fase concreta del proceso en la que se encontraba esa persona, a sus preocupaciones y a lo que necesitaba comprender antes de descolgar el teléfono. La información financiera, los tipos de interés, los criterios de calificación… todo se ajustaba dinámicamente en función de quién lo estuviera viendo.
Los anuncios nativos generaban el tráfico, segmentados por datos demográficos con tanta precisión que las personas que llegaban a cada página ya tenían el perfil adecuado antes incluso de leer una sola palabra. El embudo automatizado se encargaba del proceso de selección, descartaba a quienes no estaban preparados y transfería en directo a los que sí lo estaban directamente al centro de atención telefónica. Cientos de transferencias al día, a veces hasta miles.
El coste por transferencia en directo se mantuvo en 25 dólares. Para una operación hipotecaria de ese volumen, esa cifra tiene una importancia enorme. Mantuvimos ese sistema en funcionamiento durante siete años, hasta que Wells Fargo internalizó su departamento de medios digitales.
Siete años no es una campaña. Es un resultado que no pudieron encontrar en ningún otro sitio.